Cómo parecer culto. Frases plagiadas para ser repetidas en público. Analogías y paradojas. Críticas en borrador. Asuntos internos: disputas legendarias por temas que le interesan sólo a los autores. Oia thoughts! Crónica de viajes. Reflexiones para llamar la atención. Nostalgia. Homenaje a nuestros amigos. Citas apócrifas. Blanco y negro, algo de sepia, nada de color. Estrategia de nicho. Redefiniciones. Aclaraciones marginales. Notas al pie de página. Deja vu. Auto-ayuda. Automatismo.



viernes, 28 de julio de 2017

Asesinato para Dos


La comedia musical es el más absurdo de los géneros teatrales: en un centro de investigación universitario dos farmacéuticos -uno alemán; otro americano- analizan la cadena de carbono e hidrógeno de una molécula cuando de pronto… se ponen a cantar en dueto los beneficios de la fraternidad internacional mientras de todos lados aparecen bailarinas con guardapolvos blanco haciendo coro, brindando con tubos de ensayo y sonriendo al público... minutos después la música se acalla y el más joven exclama ¡Descubrimos la fórmula del caucho Buna S!
En la comedia musical todo depende sólo de la voluntad o el capricho de una persona y no obedece a principios dictados por la razón, la lógica o las leyes. El mundo se divide en dos: quienes lo aceptan y quienes no (de todas las clasificaciones posibles de la raza humana, ésta es para mí la que mejor permite caracterizar los diferentes tipos de personas). Yo estoy en el primer grupo desde que a los 10 años vi Erase una vez en Hollywood en el cine Callao.  
Es domingo a las siete de la tarde…noche. Cruzo rápido el desangelado patio seco del Cultural San Martín, ascensor directo a la sala Enrique Muiño, apenas entro y empieza Asesinato para Dos de Kinosian y Blair. Pensaba que en materia musical lo había visto todo.

No era así. Imagine una pieza clásica de Agatha Christie (o mejor aún, Crimen por Muerte de Neil Simon) y conviértala a formato musical, es decir desobedezca los principios dictados por la razón, la lógica o las leyes… en un contexto de detectives clásicos hábiles en razonar deductivamente… ahora haga un cruce genético entre Peter Sellers y Groucho Marx, no le dé ni una gota de ritalina, llámelo, digamos, Santiago Otero Ramos  y póngalo hacer de una docena de sospechosos al estilo Crimen en el Expreso a Oriente. Ya casi termino, Ramos es pianista y también Hernán Matorra que hace (iba a escribir se hace, pero sería un spoiler) de detective. Más o menos, esto es la receta de Asesinato para Dos.

¿Quién en su sano juicio compraría esta pieza neoyorquina para hacerla en Buenos Aires? ¿Quién tendría la convicción de encontrar a dos pianistas que actuaran, ACTUARAN, como los personajes requieren?... Y no menos importante ¿Quién dirigiría esto… pianistas tocando y actuando, un mismo actor peleándose consigo mismo ahora el marido luego su mujer todo cantado y a tiempo de ragtime… quién marca cada escena asegurando que el ritmo sea frenético; la investigación policial pueda seguirse, los múltiples personajes se distingan unos de los otros y los chistes y los gestos coincidan y entren en el momento justo? Démosle gracias a Quién.

¿Quién es Quién?

Quien figura al pie de la tapa del programa de mano en letras minúsculas (grafía y tamaño): gonzalo castañino.

Si hubiera ido a ver Asesinato para Dos en Chicago o New York me hubiera perdido la mitad de la obra y habría salido diciendo… esto en Buenos Aires no podemos hacerlo.

Pero parafraseando a Pepe Cibrián (que en este campo ya es casi como el general Perón) Sí podemos hacerlo. Perdón, no nos colguemos de logros ajenos, ellos: Santiago, Hernán Gonzalo y equipo pudieron hacerlo ¡Sí… se puede! (1)

Waldo Williams,

Julio 28, 2017

 
(1) Final político inesperado y reñido con la lógica de esta entrada. Bien de comedia musical.