Me gusta como cocina Narda (Lepes…¿Es necesario aclarar?).
Me dicen que fue novia de Andy Kusnetzoff, pero tiene treinta y ocho y sigue soltera.
Yo a esa edad ya tenía una hija de catorce. Ningún cargo, sólo comparo, que es mi modo de pensar.
No es muy linda, es canchera pero no tanto, agradable pero no necesariamente ¡Siempre arriba! al estilo Maru Botana.
Narda (en el canal Gourmet) está recreando las recetas de Doña Petrona C. de Gandulfo.
Para mi abuela Hebe, Doña Petrona era lo más. Época donde el “de” era tan imprescindible como la cartera o la cédula (¿Llevás cédula, Alicia, llevás pañuelo?). Maru, la super-madre argentina ¿“de” quién será? ¿Eh?
Modesta gloria la del señor Gandulfo, gran hacedor de asados.
Doña Petrona tenía una incondicional ayudante, Juanita, suficientemente muda como Bernardo (del Zorro, of course).
Narda no es de nadie pero sí tiene ayudante ¡La tía Viviana! Que no es ni muda, ni respeta mucho la fama y el criterio de su sobrina.
Si tuviera mi vieja video, la grabaría. Mi blu-ray no tiene esa opción. Seguramente lo encontraré en U-tube. La abuela, hubiera copiado la receta en su cuadernito.
Mi gusto gastronómico (salvo excepciones: cuando era chica no existía el sushi) fue modelado por la cocina de mi abuela.
Fideos con manteca (con mucha manteca, como pide Anthony Bourdain); Huevos, jamón y papas fritas; Arroz con jamón y queso gratinado; Chicken-pie (el mejor de la tierra incluyendo las dos islas británicas); Arroz con pollo (sufra, Arguiñano, sufra); Paté de sha, Ñoquis caseros con tuco (experiencia ítalo-tántrica;) Alfajorcitos de maicena ¡Que menú!
Pero la educación del paladar, creo, pasa menos por los platos y los ingredientes, que por el modo particular de cortar, picar, sazonar, adobar, freír y dorar.
No encuentro y seguiré buscando hasta el día último de mi paso por restaurantes la comida de la abuela Hebe.
Sólo en un caso fue superada Hebe. Estábamos en New Orleans y fuimos al Red Fish (cuisine creole). Pido un mahi-mahi (pescado con propiedades mágicas. Una vez comido en pedacitos, su alma se recompone en nuestro interior y nos acompaña por siempre). Mahi-mahi Red Fish. Delicioso. Bajé dos cambios (yo como muy rápido) para que me durara más: un bocadito y otro y otro…mmmmnnnn…exquisito…Y por primera y única vez…volví a repetir el plato, en remplazo del postre. Las tres siguientes noches hice lo mismo ¡Goooorda!
Alicia Lis, 26 de mayo
miércoles, 26 de mayo de 2010
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