Cómo parecer culto. Frases plagiadas para ser repetidas en público. Analogías y paradojas. Críticas en borrador. Asuntos internos: disputas legendarias por temas que le interesan sólo a los autores. Oia thoughts! Crónica de viajes. Reflexiones para llamar la atención. Nostalgia. Homenaje a nuestros amigos. Citas apócrifas. Blanco y negro, algo de sepia, nada de color. Estrategia de nicho. Redefiniciones. Aclaraciones marginales. Notas al pie de página. Deja vu. Auto-ayuda. Automatismo.



martes, 27 de abril de 2010

6. Empanaditas de Queso

Nota. Cuando Waldo nos invitó a escribir aquí, todos acordamos que nada de lo que se dijera en el blog, sería resuelto fuera del blog. Este es el motivo por el cual diré lo que estoy empezando a decir…

No puedo creer que Alicia afirme en público (ver su entrada del 26 de abril ) que "siempre supo que iba ser una tarada".
Alicia va en contra (quizá es la necesaria excepción que confirma la regla) repito, Alicia va en contra del axioma de Raúl Urtizberea: una persona puede confesar lo peor de sí, excepto su propia estupidez.
Después de tantos años, no entiendo porque la asombra la amistad con Waldo (a mi no me nombra, quizá me considere un poco tonto también) ni el agradecimiento especial por nuestro oficio de lazarillos culturales (me acuerdo ahora cuando nos echaron del Colón, a ella y a mi, por matarnos de risa en medio de la aburridísima el Caso Makropulos de Janacek. Me acuerdo también que lo único que nos gustó fue la puesta de Lavelli).

A Alicia la conocí por Waldo, tendría 15 años, lo único que comía eran empanaditas de queso, a las diez de la noche ya estaba muerta de sueño y una de cada tres veces le dolía la panza.
Es fácil sentirte cómodo con Alicia: festeja las observaciones, es generosa en risas y reconocimiento.
Siempre leyó mucho, pero nunca se le notan las citas a pie de página. No se avergüenza de los Harry Potters ni de las Agatha Christies ni de los Dan Browns.
Alicia es traslucida, mirar a través de ella nos hacer ver el mundo de color azul tranquilizante.
Alicia siempre se viste Ann Taylor. Tiene más de cuarenta y lo dice naturalmente porque sabe que está bárbara a pesar de sus siete hijos. Siempre está relajada y lo mejor ¡Siempre lleva el celular apagado! Nada interrumpe una conversación con ella.

Alicia, vos sabés porqué Waldo te incluyó, pero de puro coqueta querés escucharlo, verlo puesto en la web… Si vos no escribís, este blog sería un cementerio de libros, un cul-de-sac de citas, una cinemateca polvorienta, un viaje en bondi sin ipod ni novela de Henning Mankell. Vos estás acá, porque cuando te leemos volvemos a tener 17, pero con menos acné y un poco más de experiencia (ojo: dije experiencia y no sapiencia).

Alicia ¿Sabés que una vez Waldo dijo “si hay otra vida y vuelvo a nacer como mujer primero querría hacerlo como Peggy Guggenhein y segundo como Alicia Lis”? No… bueno, sabelo.




Guillermo García Avogadro, 28 de Abril

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