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lunes, 5 de diciembre de 2011

92. Soldado al instinto

Con una falta total de gente con la que coexistir, como hay hoy ¿Qué puede un hombre de sensibilidad hacer, sino inventar sus amigos, o cuanto menos, sus compañeros de espíritu?
Fernando Pessoa

El señor S. es un importante directivo de la corporación global T. Humm…la corporación T. opera en 150 países donde trabajan, digamos, en cada location, 10 directivos tan importantes como el señor S.; 1,500 en total. Aunque es un amigo no creo que luego de esta cuenta se ofenda si lo llamamos, por motivos prácticos y económicos, simplemente s.


s. es lector de Lapicerapices. Nos lee con avidez pero en estilo importante directivo, “high line issues”, no más de tres minutos de atención, buscando captar el concepto. Lo hace muy bien. La forma a veces puede ser un estorbo, está acostumbrado a los bullet points del power.


s. me cuenta que fue al concert (modo pretencioso que los colegios bilingües llaman a la fiestita de fin de año) de su hijo de nueve. El chico bailaba algo (¿bailaba algo?) con una compañerita de su edad. A s. la chica le cae bien. Luego se da cuenta que se parece, que le recuerda a su primera novia, que por eso, seguramente, le había gustado. Sin embargo, cuando conversamos se corrige y dice que en realidad esta chica no era tan flaca y tenía más gracia que su novia del recuerdo.


¿Y entonces? Nada. Aunque hacemos esfuerzos no encontramos mucha conexión ni del lado de lo físico ni del lado de la interpretación ¿A qué le remitía? ¿Con qué conectaba?


* * *


Internet conecta. Conecta oferta y demanda. Conecta hombres y mujeres de hoy con hombres y mujeres del pasado. Internet recobra vínculos perdidos. Internet recobra primeros novios y novias. A montones todos los días.


* * *


Freud escribió en sus Tres Ensayos que el objeto estaba soldado al instinto. Las personas que nos gustan, que deseamos, esas personas son secundarias, algo que viene después. La relación primaria, es menos con el otro que con nuestro propio deseo. El deseo lanzado necesita un blanco a como de lugar. Lo que nos distingue es más nuestro deseo que el objeto deseado.


Quizás ese sea el motor de búsqueda de tanta novia juvenil (no Google).


La primera novia es una fotografía que cautiva la imaginación de los hombres. Las fotos son un recuerdo y como dice el psicoanalista inglés Adam Phillips “si ese tipo de recuerdo es exageradamente deseado lo es porque representa un ideal y de alguna manera registra algo de nuestra propia historia, sólo nos cautiva lo que una vez hemos sido o querido ser”.


Así, novios y novias de hoy, en sus cuarentas, se buscan a sí mismos en una foto que no necesariamente coincide con la imagen real (más flaca y menos grácil). Están acostumbrados a que ni siquiera ellos pueden reconocerse en una foto de aquellos tiempos. Esos hombres y mujeres buscan lo que fueron, quisieron o creyeron ser. Independientes, libres, seguros de sí, atractivos, ricos en tiempo y proyectos, potentes. El deseo está primero. La búsqueda precede al blanco. No es que la flecha no lo precise, sólo lo precede.


* * *


Fernando Pessoa es uno de los grandes poetas de la lengua portuguesa.


Tuvo una vida discreta. De día se ganaba la vida como traductor. De noche escribía. No escribía su propia poesía, escribía la obra de varios autores diferentes en preocupaciones y estilo. Publicó obras de Ricardo Reis, Alberto Caeiro, Álvaro de Campos y Bernardo Soares. Publicó críticas a su obra firmadas por esos autores. Murió a los 47 años.


Pessoa es casi todo flecha.
Pessoa se las arregló bien solo.
Pessoa tuvo una vida discreta.

Waldo Williams, 5 de Diciembre 2011

2 comentarios:

  1. Gracias a Dios no busco recuerdos en internet. Estoy convencido que muchas veces el guardar tantas fotos y cosas, terminan falseando nuestra memoria... porque el recuerdo es interno no externo...., por supuesto que alguna vieja foto, o carta sirve para activarlo, para que el motor interno se ponga a funcionar... pero lo externo falsifica... creo
    Jose

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