Cómo parecer culto. Frases plagiadas para ser repetidas en público. Analogías y paradojas. Críticas en borrador. Asuntos internos: disputas legendarias por temas que le interesan sólo a los autores. Oia thoughts! Crónica de viajes. Reflexiones para llamar la atención. Nostalgia. Homenaje a nuestros amigos. Citas apócrifas. Blanco y negro, algo de sepia, nada de color. Estrategia de nicho. Redefiniciones. Aclaraciones marginales. Notas al pie de página. Deja vu. Auto-ayuda. Automatismo.



miércoles, 25 de enero de 2012

101. Tú también eres mentira

Nota. Este artículo es parte de una serie, cuya primera entrada es la 96, del martes 10 de enero.


Estamos en el café Le Giubbe Rosse, en la plaza de La Republica, donde paraba Giovanni Papini. Me sirven un chocolate espeso y picante, un señor de ochenta que ha intercambiado versos con una amiga también de ochenta, me da diez años menos.

El marido de Catalina (me pidió por favor no lo citara por su nombre) está frente a mí. Llamémoslo, Vittorio. Vittorio trabaja en la Specola Vaticana, el observatorio astronómico que depende del Papa. Todos los investigadores son jesuitas (el director es un argentino, Gabriel Funes) pero a él siempre le han comisionado trabajos, es físico-matemático y viaja todos los meses a Castel Gandolfo. Es más joven que Catalina y tiene el mismo Patek Philippe que llevaba Patricio (World Time, platinum). Ingenuamente hace un comentario, éste lleva a otro y luego a una pregunta mía e incrédulo de que no lo supiera me confirma con economía científica que sí, que Patricio le había ofrecido casamiento a los veintiuno a Catalina, que desde chicos estaban enamoradísimos, que la familia se opuso, que de ninguna manera avalarían endogamia… los dos estuvieron muy tristes mucho tiempo… y yo no lo escuché más y le sonreí con mi sonrisa encantadora (Alicia n° 30) y le agradecí y me fui a caminar sola, con la cabeza dentro de una escafandra. Era como que me habían chupado la energía de los últimos días, toda la energía. Había olvidado en la mesa el bastón que Vittorio me había prestado y caminaba con dificultad y dolor pero no me daba cuenta, pesada y desdibujada… lenta como los autos que tienen prohibido ir rápido, lenta como el bus ecológico que de tan silencioso que es casi me atropella y manda al cielo sin que me diera cuenta. Saldi, saldi, saldi por todos lados. Aunque pusiera mi precio más bajo ¿Quién querría a esta renguita? Nunca conocemos a nadie. Nunca. Saldi, saldi, saldi quiero agotar el stock de mis recuerdos. Hoy iba a salir a los pueblitos de la Toscana por cuatro días ¿Qué hago? ¿Qué hago, ahora?

* * *

Por la ventanilla del Alfa veo como atravesamos calles diminutas, tanto que hasta las 4x4 parecen pequeñas. Ni loca acepté el bastón recuperado por Vittorio, iba a parecer de un tour de Pami, además prefiero el brazo de Enrico. Atrás quedó ¿Atrás quedó? La revelación y el asombro y el enojo y la pena y la aceptación… todo había pasado hace cuarenta años, cuando ni siquiera Patricio me conocía, hubiera preferido que me lo dijera pero no, no fue así… Everyday is a new beginning dice la ranita cuando la besa el príncipe (versión formateada para protagonista femenina). Dejé a los chicos con Rebeca de Winter y su niñera portuguesa (bajo un manto mezcla de celos, culpa y liberación y más culpa por lo de liberación) y voy camino a San Gimignano y Siena.

* * *

San Gimignano, lindo sí, tal vez un poco sobrevaluada (quizá no estoy en mi mejor día) ciudadela medioeval amurallada con altas torres de color terracota. Quedan doce pero fueron como setenta, tienen la fisonomía de esos edificios hechos con cajitas de pasta de diente para la maqueta escolar. Desproporcionadas. De las tres hipótesis de su construcción la segunda es la más probable, pero prefiero la última, más cercana a Julio Verne: 1° protección, 2do. Status y 3ro. … como el espacio era escaso para guardar sus piezas de tela, se elevó en torres siguiendo la proporción de los rollos, presagiando así nuestros edificios de propiedad horizontal.

Entramos caminando, los autos están prohibidos, el tobillo todavía me duele algo, Enrico me toma de la cintura y yo de su hombro.

Pequeña iglesia gótica, completamente cubierta de frescos, ingenuos, del paraíso y el infierno ¿Hay algo más naif que esas dos entidades absolutas y eternas? (al tipiar escribo terrenas en vez de eternas. Sí, son completamente terrenas, a ningún Dios en su sano juicio se le ocurriría el diseño de semejante arquitectura). Cualquiera que haya visto a ésos que se tatúan intrincadamente todo el cuerpo, los recordará cuando entre a esta iglesia.

Dos plazas de pura piedra, dos ferias, verdura y carne y panes y en cada una, puestos de venta de pajaritos en sus jaulas primorosas. Decenas, muy tranquilos, parecen felices con su vida asegurada.

Enrico me llama y ofrece un sándwich ¡Delicioso! de jabalí. Lo comemos en un balcón soleado, sobre el paisaje toscano. Me muestra la hoja de un olivo, verde brillante hacia la planta, verde ceniciento hacia afuera… son estas hojas las que ayudan a crear los paisajes esfumados de sus pintores, a la distancia nada tiene un límite preciso.

Ninguna ley religiosa o moral castigaría a Patricio por lo que hizo, o no hizo. Igual me siento... estafada... decepcionada... ¿No decir algo, es lo mismo que mentir...? … Para la economía de la Historia ¿introducir en el universo un conjunto de acontecimientos ficticios es equivalente a suprimir una serie de hechos reales?... ¿son dos actos que de algún modo se anulan o uno solo interpretado por actores de diferente escuela?... ¿O acaso la irrupción de un conejo y el desaparecer de la secretaria no son parte del continuo de la misma representación mágica?... El fotógrafo que cuida el encuadre para evitar se vea la ciudad de El Cairo detrás de las pirámides… ¿nos miente al mostrarlas recortadas sobre el desierto...? ¿Por qué la gente miente? Guillermo Avogadro diría porque estamos regidos por el principio del placer, los chiquitos empiezan a mentir cuando se dan cuenta que si aseguran que no rompieron el libro, recibirán abrazo, caso contrario reto... Siempre estamos buscando placer duradero, para nosotros, lo más rápido posible... Decir la verdad no es lo natural... es cultural, requiere aprendizaje, premio y castigo, toda sociedad necesita cuatro quintos de verdad para poder funcionar... ¿Y las parejas?... Nada me conforma, nada me consuela. Enrico termina el sándwich de jabalí y limpia la palma de su mano sobre el costado de una piedra. ¿Quién soy yo, para juzgar que cosa? No he dejado de mentirle, nunca he sido niñera en mi vida...

Alicia, tú también eres mentira y sobre vos nadie construirá su iglesia.


Alicia Lis, San Gimignano, 25 de Enero 2012

2 comentarios:

  1. Que lástima que la visitante pensara tanto en ella, no lograra abrirse a lo que estaba viendo, y contemplara las imagenes en toda su dimensión. Hubiera podido elevarse a Dios, y no seguir tan insimismada... que es casi lo mismo que estar alineada.- José

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    1. Como el furcio de terreno por eterno, alineada por alienada es una linda ocasión para pensar que tal vez cuando Alicia logre desalinearse es probable que logre desalienarse. Lo que es seguro para mí, es que Dios no quiere alineación desalienante, sino adhesión liberadora...

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