Cómo parecer culto. Frases plagiadas para ser repetidas en público. Analogías y paradojas. Críticas en borrador. Asuntos internos: disputas legendarias por temas que le interesan sólo a los autores. Oia thoughts! Crónica de viajes. Reflexiones para llamar la atención. Nostalgia. Homenaje a nuestros amigos. Citas apócrifas. Blanco y negro, algo de sepia, nada de color. Estrategia de nicho. Redefiniciones. Aclaraciones marginales. Notas al pie de página. Deja vu. Auto-ayuda. Automatismo.



domingo, 4 de julio de 2010

29. Ningún hombre la abandonó

Quety se quedó a dormir en nuestro cuarto de huespedes.
A ella le encanta, a mis chicos también.
Tiene puesta la remera blanca básica con la que llegó a casa.
Muy sensual, aún bordeando los cincuenta.
¡Increíble! Veo que al pie de su cama ha dejado (¿Las llevará siempre con ella?) unas pantuflas de guipiur negro de Home and Harmony.
Como adolescentes charlamos hasta pasadas la una de la mañana.
No puedo creer que todavía tengamos cosas que decirnos.
Antes de irse a dormir contó que su madre al casarse le entregó un álbum de recuerdos convenientemente censurado. Faltaban fotos y poesías y toda evocación a pasados amores ¡Secreto vínculo! Mi mamá hizo exactamente lo mismo conmigo.
Ambas madres pertenecen a la escuela soviética de censura y preservación (de matrimonios convenientemente celebrados).
A lo mejor ya lo conté, Quety es traductora pública. Habla y escribe en ingles, francés, portugués y árabe. Ahora estudia mandarín. Es divorciada y devota de sus hijos y el trabajo.
Quety arrastra un terrible estigma: ningún hombre la abandonó nunca ¡Jamás! No sabe lo que es eso ¡Pobre!

De adolescente, durante años, vestía sólo falda -y eso- unido a mirada y sonrisa chispeante, voz ligera de ardilla de Disney y a un increíble pelo brillante, largo y sedoso la convertía en el centro de atención donde todos querían atenderse.

En un intercambio, a los diecisiete -viviendo en Nueva York- un chico la invitó tardes y tardes con jugos de naranjas, le pedía que fuera su novia, le aseguraba que llegaría lejos, que sería la primera dama. Quety, nada o poco y nada. Ese chico es Barack Obama.

A Quety le conocí novios y marido. Tarde o temprano ella rompió cada relación. ¿Difícil, no? Creo que yo no soportaría esa sensación de eterna desilusión, de… ¿Puede ser que nunca las cosas sean como me gustarían? …de cómo pude ser tan ciega…de ¿Cómo llegué hasta acá ?...de mejor sigo sola… o de si no me voy, o me ahogo o exploto.

A todos nos hace bien que al menos una vez nos dejen, nos abandonen,
que nos hagan sentir que tuvimos todo, todo lo que queríamos y que lo perdimos. Para siempre.
...Es tan necesaria la ilusión de que existe alguien que alguna vez nos va a completar perfectamente… Esta ilusión sólo la tienen los que han sido abandonados en el momento justo.
Saber que existió esa persona nos permite seguir buscando. Y buscando.

Ilusionados.

Alicia Lis, 4 de Julio

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